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PORNOGRAFÌA INFANTIL EN INTERNET marzo 18, 2007

Posted by da84 in ABUSO INFANTIL.
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Sería un grave error pensar que la pornografía ofrece simplemente una excitación complementaria a aquellas personas con una libido especialmente activa. La pornografía seduce primero, envuelve después y finalmente puede llegar a convertirse en una adicción, llevando la práctica sexual al terreno de la obsesión. Pero al margen de los problemas que pueda crear en sus adictos “normales”, hemos de tener en cuenta que, por su amplia distribución y falta de control sobre la misma, cae también en manos de personas sobre las cuales puede ejercer una influencia peligrosa. Nos referimos, por supuesto, al amplio abanico de ciudadanos que padecen distintos tipos de patologías y que no reaccionan como una conciencia normal al leer relatos en los que se incita a buscar placer en la violación, o a mantener relaciones con niños.

Que diferencia hay entre los psicòpatas, adictos al sexo, los parafìlicos sexuales, los pervertidos sexuales, etc…

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Los adictos al sexo sufren la exigencia de una dedicación cada vez mayor. Al igual que con el alcohol y las demás drogas, el adicto va aumentando su consumo en busca de mayores sensaciones. Cuando ya no se excita como al principio con un tipo se fantasía, texto e imágenes, busca algo nuevo en publicaciones más “fuertes” y ya sobre temas específicos. Y suele ser entonces, cuando la pornografía de temática infantil, las violaciones, o las relaciones con los animales, se sitúan en el punto de mira de aquellos que padecen esta patología. Los pervertidos sexuales y los parafílicos sexuales. La perversión sexual fue definida en al primera edición del Congreso Hispanoamericano de Sexología, celebrado en Madrid en 1983, como : “aquella conducta sexual que infligiera daños al propio sujeto o a otras personas”. Así pues, dentro de lo que denominados pervertidos sexuales se encuentran los violadores y los que llevan acabo abusos y acosos de carácter sexual. Por otro lado tenemos también a los parafílicos neuróticos, que actúan de forma compulsiva, dentro de los cuales se encuentra el “vouyeur”, que viola el derecho de intimidad de las personas, el “exhibicionista” de los colegios, cuyo placer se encuentra en asustar a las niñas, el “sadomasoquista” y otros individuos que terminan de completar estas parafilias.
Los psicópatas. Según los datos publicados y manejados por el catedrático emérito de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid, Francisco Alonso-Fernández, en España circulan libremente “cerca de 10.000 psicópatas”, sin contar los que teóricamente están en las cárceles y salen con permisos, en tercer grado o con la libertad provisional. La Federación Mundial de la Salud Mental recomienda que estas personas están encerradas para evitar su peligrosidad. Tarde o temprano terminan cometiendo actos brutales, y el desencadenamiento es circunstancial, es decir, el ambiente social y cultural que les rodea puede actuar como detonante. Si sabemos que determinados tipos de pornografía influyen en individuos mentalmente “sanos” y les puede inducir a pasar de la fantasía a la realidad, ¿cómo influyen en la mente de un psicópata todas estas invitaciones?

La pornografía infantil repercute de dos formas distintas que finalmente terminan solapándose. En primer lugar, es responsable de la explotación sexual de miles de niños y niñas distribuidos por todo el mundo, a los que se utiliza para confeccionar todo tipo de fotografías y vídeos que van desde la exhibición de sus cuerpos hasta la violación y la tortura. Pero por otro lado repercute además sobre el conjunto de todos los niños y niñas al incitar e invitar constantemente a sus consumidores para que lleven al terreno de la realidad sus “fantasías”. Muchos de estos pedófilos y pederastas terminan produciendo después su propio material pornográfico con nuevos menores.

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